El Vigilante
Conforme me acerco a la playa, el tiempo se va haciendo lento. Y si además me empiezo a alejar del momento del arribo la manecilla poco a poco se va deteniendo, y es a partir de ese momento que los sentidos se avivan, y empiezo a tener una noción de los detalles que me rodean. Y así de la misma manera, llega el Vigilante y se establece en su fortaleza, donde es el todopoderoso, y desde donde ve transcurrir la vida en su estatismo total. Le viene de por ahí cerca un cierto rumor, sonidos del océano que golpean en la playa. El Vigilante le ha recomendado a Neptuno que no sea rebelde, que no intente traspasar su frontera, a lo que el dios responde agresivamente golpeando constantemente la costa. Hay un mundo vivo del otro lado, en donde el movimiento constante es la única forma que las especies sobreviven, eso al Vigilante ni le apremia y apenas le causa cierto interés. Se yergue orgulloso y permanece en su estado estatuario, y ve como su fortaleza se va llenando poco a poco de e...